| Reseña // SONATA ARCTICA "Stones grow her name" // NUCLEAR BLAST RECORDS |
| Miércoles, 23 de Mayo de 2012 18:06 |
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Lo he intentado, lo he intentado de mil maneras diferentes. He escuchado este disco veinte veces, he procurado ser abierto de mente, pero sigo sin entender como una banda que ha parido uno de los mejores discos de power metal de la historia como es el Silence ha podido llegar a Stones grow her name. Aunque rompiendo una lanza a su favor creo que es una mejora respecto a The days of grays. Es cierto que la evolución de Sonata Arctica ha sido paulatina, Ecliptica y Silence fueron grandísimos discos dentro de ese power metal finlandés que parecía monopolizado por Timo Tolkki y los suyos. Sin embargo Winterheart’s Guild dejaba entrever que su camino se iba a alejar sí o sí de temas facilones (aunque tremendamente efectivos) como Kingdom for a heart o Weballergy. Hecho que ya se hizo mas patente en el Reckoning Night con temas como Blinded no more o White pearls, black ocean. Aunque el hecho más concluyente son las estúpidas declaraciones que muchas bandas emergentes suelen hacer (como Children of Bodom por ejemplo), declarando que sus anteriores discos eran demasiado infantiles y que se iban a dedicar a un estilo mucho más maduro, en este caso el progressive metal. Y por qué no iban a poder evolucionar su estilo. Si sus temas más experimentales hasta la fecha habían cumplido con nota como Gravenimage, podríamos frotarnos las manos siempre que no se dejaran de lado los temas más power. Pero llego Unia y detrás de él, una ristra de sin sentidos. Las canciones parecían inventadas en la ducha, sin ninguna cohesión ni sentido estructural, con una mezcla extraña e indigerible de oscuridad y pastelosidad, con medios tiempos aburridos, la voz de Tony Kakko repetida hasta la saciedad haciendo el disco recargado y caótico. Pero no contentos con tirar por tierra su, hasta entonces, impecable trayectoria, encima decidieron coger sus viejas glorias y mearse encima de Replica o Wolf and raven, algo parecido a lo que acaba de hacer Cradle of filth. De The days of grays directamente me ahorro comentarios. Después de tantas decepciones sinceramente no esperaba demasiado de este último disco, y eso que había oído rumores de que este nuevo trabajo iba a estar a caballo entre Ecliptica y Silence. Pero cuando una carrera se empieza a torcer se suele acudir a aludir victorias pasadas, de hecho ni siquiera me moleste en ver su videoclip cuando lo anunciaron a bombo y platillo, algo que hace seis o siete años hubiera esperado como agua de mayo. Al final haciendo de tripas corazón he escuchado Stones grow her name y el resultado ha vuelto a ser decepcionante. Que nadie se engañe, de Ecliptica y Silence no tiene ni las intenciones. Es un amasijo de ideas interesantes pero mal llevadas a cabo que crean un conjunto desconcertante. Adolece al igual que sus inmediatos predecesores de los mismos defectos de los cuales hasta sus más acérrimos fans ya se toman a choteo, no me refiero a otra cosa que a Kakko de multiplicar su voz hasta la saciedad. Sí, puede que incluso quede resultón en estudio, que no es el caso porque los recarga en exceso y no da prácticamente tregua, pero en directo por mucho que se empeñen eso no funciona. También las melodías han perdido fuerza y los solos pasan totalmente desapercibidos donde se echa mucho de menos a Jani Liimatainen, ahora en Cain’s Offering junto a Timo Kotipelto y Mikko Harkin, otro ex-Sonata Arctica. I have a right, su primer single, es quizás la parte más incomprensible de su último trabajo. No llegas a tener claro nunca si estas ante un guiño al pop o al metal emo-gotico finlandés que tuvo su auge hace un puñado de años. Pero desde luego no es propio de Sonata Arctica y tiene más pinta de enganche comercial que tema salido del corazón. Algo que contrasta con Cinderblox, canción muy interesante y entretenida, con un acompañamiento de banjo, recuperando los riffs veloces, que me recuerda a sus inicios, cuando aun llamándose Tricky Beans compusieron uno de mis temas favoritos, Peacemaker. Sin embargo puede que esa sea la única nota de color que pueda destacar en este gris Stones grow her name en el que siendo manga ancha podríamos salvar con pinzas Losing my insanity y Somewhere close to you, más cercanas a la época de Winterheart’s guild, estructuras clásica, riffs potentes y estribillos muy pegadizos. Aunque como contrapeso ponemos la segunda y tercera parte de Wildfire, tema que abriera Reckoning Night hace 8 años. Volvemos a las estructuras sin pies ni cabeza, volvemos a las parafilias onanistas de Tony Kakko en todo su esplendor, volvemos a las melodías extrañas y olvidables sin gusto ni talento. En definitiva volvemos a las canciones que todos podemos inventarnos en un momento de mediana lucidez en la ducha. Y para más inri, entre los dos temas suman un largo y tedioso cuarto de hora. Me da rabia que sabiendo que en la cabeza de Tony Kakko hay un gran talento musical haya decidido tirarlo por la borda haciendo este tipo de esperpentos. También es verdad que Ecliptica y SIlence fueron obra también en parte a Mikko Harkin, pero Winterheart’s Guild aunque extrañamente olvidado también fue un trabajo con un puñado de temas de altísima calidad. Lo peor es que apesta más a querer inclinarse hacia estilos musicales como I have a right que hacia el ansiado acercamiento a sus inicios que muchos fans anhelan, entre los que me incluyo.
Tracklist: 1. Only The Broken Hearts (Make You Beautiful) 2. Shitload of Money 3. Losing My Insanity 4. Somewhere Close To You 5. I Have A Right 6. Alone In Heaven 7. The Day 8. Cinderblox 9. Don’t Be Mean 10. Wildfire, Part II - One With The Mountain 11. Wildfire, Part III - Wildfire Town, Population 0
Autor: Gogenakis Nota: 4/10 |






























Comentarios
Casualmente dices que no te gustan nada los últimos tres discos de la banda, son los más distintos a su estilo original; no por ello tienen que ser peores.
A mí también me decepcionaron Unia y TDoG cuando los escuché habiendo escuchado sólo los primeros discos: obviamente es MUY distinto, pero a mí me han atrapado (sobre todo Unia) tras darles alguna oportunidad.
Las dos Wildfire de este último disco son bastante sencillas una vez las has escuchado dos o tres veces, salvando las distancias me podrían encajar en Reckoning Night. En lo que estamos de acuerdo es que I Have a Right es un truño.
Un saludo y perdón por el tocho.
Claro que la diferencia es que a mi no me gustaban antes Sonata Artica porque nunca me gusto el power metal y en cambio este disco me encanta.
A mi me gusta el rock y el hard rock a secas y hay gente que se encasilla tanto en una variente del rock que ya no le gusta nada, ni es capaz de valorar nada mas y es triste.
I Have A Right es un temazo como la copa de un pino. Un temazo de hard rock melodico, claro que si no sabes que es eso o si te parece "algo raro" pues de traca.
No es mas facil decir : esto es rock, hard rock melodico y no coincide con mis gustos y ya esta y no las tonterias de si no tiene que ver con no se que disco.
¿Y que?. Por eso va a ser peor?
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