| Reseña // SÔBER "Superbia” |
| Jueves, 30 de Junio de 2011 22:01 |
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Marcaron un antes y un después en la historia del metal en castellano. Muchos suplicaron su vuelta y el deseo acabó siendo concedido. El 1 de enero de 2010, Sôber anunció su regreso a los escenarios, con nuevo disco en el horizonte y presentando al sustituto del tristemente fallecido Alberto Madrid (1971-2006). El elegido, Manu Reyes (Savia), tuvo que afrontar la presión de suceder a uno de los mejores baterías del país y llevar la base rítmica de uno de los pesos pesados del metal hispanohablante. Por fortuna, cumplió con creces las expectativas depositadas en él, algo que no es de extrañar dado su excelente rendimiento en Savia. Desatada la expectación entre sus seguidores, el grupo se fue poniendo paulatinamente manos a la obra. Y al fin, tras varios adelantos, un recopilatorio e informaciones con cuentagotas, en mayo de 2011 llegó Superbia (soberbia en latín), trabajo que si bien suena a Sôber y evoca etapas de antaño, es completamente diferente al resto de su discografía. Musicalmente, a rasgos generales, parece que el rock le ha ganado la partida al metal en esta ocasión. Quizá resulte menos digerible a primera oída que sus otros discos, pero lo cierto es que pueden presumir de haber retornado a la escena con un nivel técnico envidiable, y no muchos pueden decir lo mismo. Superbia, también primer corte del CD, viene acompañada de unas épicas voces en latín que te absorben de inmediato. Posiblemente sea el mejor tema posible para abrir, amén de uno de los más sobresalientes. Seguimos con La araña y 666, que bajan ligeramente el listón, aunque sus estribillos resulten pegadizos. Con Tic tac, de repente, nos devuelven a los Sôber de antaño, con una melancolía propia de temas como Vacío (Synthesis). No es de extrañar que eligiesen esta pieza para su primer videoclip (por el momento) del disco. Tras ese prólogo más que aceptable, Superbia gana enteros con Fantasma y Umbilical, dos auténticas joyas que nos ofrecieron en forma de adelanto antes de su puesta de largo. Entre medias, Nuestro final, que combina toques de Reddo y Skizoo a lo largo de toda la composición. Fieles a la tradición instaurada en algunos de sus anteriores trabajos, los madrileños vuelven a incluir un tema "suave", como muchos dirían (y yo me incluyo). Náufrago, sin alcanzar la "tranquilidad" de Solo (Reddo) o Adiós (Synthesis), resulta de lo más intimista y melancólico. Un tema desgarrador e intenso sin lugar a dudas. La traca final del disco (La última llamada, Guarida y Fortuna, fama o placer), a mi parecer, no aporta nada nuevo y recuerda a tiempos pasados como Morfología o Reddo. La ejecución es magistral, pero las canciones carecen de la pegada de la que Sôber siempre han tendido a hacer gala. A modo de bonus track, la banda incluye Sombras, el primer tema que presentaron en sociedad tras su aclamado regreso. Una excelente guinda (pese a su estribillo "Mago de Özero") para un pastel delicioso aunque menos sabroso que en ediciones anteriores.
01. Superbia 02. La araña 03. 666 04. Tic Tac 05. Fantasma 06. Nuestro final 07. Umbilical 08. Náufrago 09. La última llamada 10. Guarida 11. Fortuna, fama o placer 12. Sombras (bonus track)
Web: www.soberweb.com
Autor: Diego Santamaria Nota: 7/10 |


























