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Crónica // WarCry - Mirror (Valencia) - 7 de octubre de 2011
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Grande era nuestra expectación ante este primer concierto de la gira de presentación de "Alfa". A pesar de haber visto a esta sensacional banda en directo en múltiples ocasiones, todos sabíamos que la cita de anoche sería diferente. Diferente porque el nuevo álbum de WarCry se ha descubierto como toda una revelación, un éxito de crítica y público, llegado en el momento en que el grupo más lo necesitaba.

Tras la fría acogida de su anterior trabajo ("Revolución", 2008), la formación liderada por Víctor García decidió que, si las discográficas no apostaban por ellos, se saltarían todo intermediario posible, asumiendo el control (y la responsabilidad) total de su siguiente proyecto.

Si a eso le añadimos que solo serán seis las fechas en nuestro país, y teniendo en cuenta que las cinco primeras servirán para engrasar la maquinaria de cara a la grabación de un DVD en directo en Vistalegre (Madrid) el próximo 22 de enero, la inevitable curiosidad por lo que nos depararía la noche se vuelve comprensible.

Llegamos a las inmediaciones de la discoteca Mirror alrededor de las 19h, con la intención de no perdernos ni uno solo de los minutos previos al concierto. Y menos mal que decidimos hacerlo: desde fuera se podían ver los ensayos de la banda, y a un Víctor que saludaba, simpático, en plena prueba de sonido.

Durante hora y media pudimos ver cómo se prolongaba, imparable, la cola formada por una considerable masa de jóvenes que difícilmente alcanzaban la veintena. Es indudable el tirón que este grupo tiene para con las nuevas generaciones.

A destacar, en todo momento, la calidad demostrada por el personal de producción, que no sólo nos trató estupendamente a nosotros, sino que tuvo todo un detallazo con los poseedores de entradas VIP que llegaron una vez acabado el encuentro con WarCry. Algunos de ellos habían recorrido muchos kilómetros (llegué a escuchar a gente venida de Castilla la Mancha) para estar allí esa noche, y el personal se comprometió a organizar un segundo encuentro para ellos en cuanto acabase la actuación.

Una vez posicionados en el interior de la discoteca comprobamos lo que ya habíamos adelantado: absolutamente a reventar estaba Mirror, con aforo completo, muy justito, pero sin la sensación de estar enlatados. Una gran recepción para los chicos de WarCry, que saltaban al escenario a eso de las 21:20.

Arrancaron, como no podía ser de otra manera, con "Alma de Conquistador". Es increíble la facilidad con la que esta canción, "recién llegada", ha sido capaz de convertirse en himno automático de la banda. Puso a todo el mundo a saltar a tope desde el primer acorde hasta el último.

El sonido era realmente bueno, a excepción del micro de Víctor, que a duras penas se escuchaba. Una lástima, puesto que el cantante llegaba a la capital del Turia en una forma vocal envidiable. Por suerte, a partir del segundo tema de la noche su volumen mejoraría, aunque sin dejar de sonar escaso. Segundo tema que, siguiendo la tónica de "conquistadores", se trataba de "Alejandro".

Elaborado el trabajo de vídeo que acompañaba a los músicos durante toda la noche: tras ellos, unas pantallas emitían sugerentes imágenes para ambientar cada una de las canciones de manera personalizada. Ciertamente dieron bastante juego, como veríamos más adelante.

Tras acabar este cañonazo clásico de WarCry, Víctor aprovechó para dedicar unas palabras al público valenciano. Tras bromear sobre las 12 horas de viaje que tuvieron que hacer para llegar a la ciudad ("¡Está más cerca México!", decía), contó una anécdota que les sucedió hace años, en su primera visita a esta capital. En ella, la formación original se encontraba en camino hacia la sala Repvblicca (ya desaparecida), y buscando orientación en las indicaciones de un peatón, y tras comentarle que eran un grupo de heavy metal, recibieron por respuesta un contundente "Estáis equivocados".

Como bien decía el vocalista, viendo la cantidad de gente reunida anoche en Mirror, que alguien se atreva ahora a decir que estaban equivocados...

Con "Anticristo" me di cuenta de que el montaje había sido cuidado al detalle, pero que aún precisa de ajustes. Por ejemplo, la iluminación fue magnífica en todo momento, dando a cada tema un ambiente único y sin perjudicar la visibilidad del público, pero, en contrapartida, todos los presentes hallamos excesivo el uso del humo. La propia voz de WarCry comentó entre bromas que las primeras filas se estaban ahogando, y puedo dar fe de ello. Tras "La Muerte de un Sueño" redujeron considerablemente las emisiones, y el respetable lo agradeció.

Me sorprendió que "Contra el Viento" pudiera volver totalmente locos a los allí reunidos. En realidad es un tema que me encanta, pero no contaba con la efusividad que despertaría en la audiencia allí congregada. De igual modo me alegró que nadie se desenganchase con la siguiente. "La Carta del Adiós" recogió el relevo perfectamente y mantuvo arriba al público en todo momento. Tratándose de un tema del infravalorado "Revolución", la banda debió sentirse satisfecha con el resultado obtenido.

Con tanta energía, tanto movimiento, y lo abarrotada que estaba la sala, "Coraje" fue un tema enmarcado por el sofocante calor. Víctor pudo aprovechar el repertorio que habían preparado para indicar sutilmente que en Mirror lo que faltaba era... "Aire".

Y menos mal que el equipo captó la indirecta y un fresco aire perfumado inundó la estancia, porque este temazo del "Alea Jacta Est" fue otro de los más disfrutados por el público en general, y por un servidor en particular. Cuánto tiempo sin escucharlo, y qué bien suena en directo. Grandes WarCry.

A esta seguía "Recuérdalo", una preciosa composición de su último trabajo. Pero no creáis que los asturianos dejarían que nos "ablandásemos" durante mucho tiempo, porque para romper radicalmente con la calma, se desmarcaron con "Amistad".

Debo reconocer que el principio de esta canción me sonó un tanto vacío, más por cuestiones técnicas que musicales. De hecho, más adelante habría algún que otro problema con el teclado y los programas que hicieron pasar a Santi Novoa un mal rato, breve pero intenso. Sin embargo, un tema tan bueno, tan propio de un directo, no puede verse manchado por nada, y las voces del público corearon su estribillo con fuerza y brazos en alto.

Aprovecho para remarcar la gran actuación de Santi, que estuvo enorme desde su lejano puesto en el escenario. Se veía perfectamente que disfrutaba por completo de los temas de la banda, llegando incluso a saltar tras las teclas al compás de la música. Todo un mérito si tenemos en cuenta que algunas de las canciones no habían sido tocadas por él en directo desde su incorporación al grupo.

Al acabar "Amistad", los asistentes comenzaron a corear "Víctor" con potencia, a lo que, mediante gestos, el vocalista respondió que no, que en el lote entraban todos, y no se quedó conforme hasta que los cánticos sustituyeron su nombre por el de "WarCry". Un detalle de humildad que pocas veces (o ninguna) he presenciado sobre un escenario.

Sin haber llegado siquiera a la mitad del setlist (ya nos comentaba Víctor en su reciente entrevista que sería largo), los temas continuaban sucediéndose prácticamente sin descanso. Lo cual me lleva a la conclusión de que el orden de los temas es el idóneo. La banda ha aprovechado sus tablas para saber qué tipo de canción es la más adecuada en cada momento, y han dado en el clavo.

Después de "Tu recuerdo me bastará" sonaba "Nuevo Mundo", una pieza que ya había tenido el placer de presenciar en directo, pero que nunca dejará de fascinarme por un motivo con nombre y apellidos: Pablo García.

Embobaditos nos tenía el guitarrista a todos los que estábamos a su alrededor, todo gracias a sus juegos con el público, sus travesuras escénicas y su habilidad para tocar cualquier cosa con pasmosa facilidad. No es fácil ser, a un tiempo, guitarra rítmica y solista, y menos aún si, además, pretendes que el público se divierta. Opino que, junto a Víctor, es uno de los puntales fuertes de la banda, encandilando a propios extraños con sus bailes, sus frenéticos movimientos oculares, sus muecas y unos dedos capaces de deslizarse por el mástil desde cualquier ángulo y/o posición. Prueba de ello es el solo que nos regaló con la guitarra a la espalda, lo cual le valió una ovación por parte de todos, que fue recibido con humildad y un aplauso suyo hacia nosotros.

Pasado el ecuador de la velada llegó el turno de "Devorando el Corazón", también rescatada de su álbum anterior, y "La Vieja Guardia". Aquí, las pantallas que mencionaba al principio, me parecieron imprescindibles. Esta canción, dedicada a todas aquellas bandas que abrieron camino y a todos aquellos fanáticos que llevan el metal por dentro y por fuera, estuvo en todo momento acompañada por imágenes de bandas como Manowar, Judas, Stryper, etc. Sin ir más lejos, Pablo coló al final el característico riff de "Electric Eyes", el clásico de Judas Priest, aunque pasara desapercibido para gran parte del joven público.

A continuación sería Víctor quien, por su buen hacer, captase de nuevo toda la atención. "Cobarde", dedicada a la violencia de género, y "Un poco de fe" fueron interpretadas de forma desgarradora, con unas dosis altísimas de sentimiento que nos hicieron vibrar con cada compás. Después de semejante lección de canto, el vocalista nos recordaba que en WarCry cantamos todos, independientemente de que nos sepamos o no las letras. Quería vernos afónicos, aunque fuese tarareando. "Lo importante es la sensación". Y vaya si hubo sensaciones desatadas con "Tú mismo", otro de los estandartes de la formación asturiana.

Con "Ardo por dentro" (para mí, una de las mejores de "Alfa") llegó el momento más inverosímil de la noche. Durante la intro de teclado, a cargo de un Santi inmenso, uno de los técnicos cruzó el escenario de una punta a la otra, con parsimonia, cerveza en mano. De todos modos, no deja de ser una simpática nota que sirvió para poner una sonrisa en nuestras caras.

        

Ya en la recta final, Víctor preguntó si nos gustaban las canciones de amor, a lo que el público (especialmente el masculino) no sabía muy bien qué contestar. "No pasa nada eh...", profería el líder de la banda con tono jocoso. A sus palabras siguió "Espíritu de amor".

Al igual que en su nuevo disco de estudio, la tanda principal de temas terminaba con "Libre como el viento", muy bien recibida por todos.

El reloj marcabas las 23:15 y los chicos de WarCry se despedían de todos nosotros... aunque nadie se lo creyese. Pasados unos minutos a oscuras, las pantallas proyectaban una introducción cuasi cinematográfica a "La vida en un beso". A pesar de saber que la incluirían en el repertorio (ya que pudimos escucharla desde la calle durante sus ensayos de esa tarde), fue, por motivos personales, el momento más especial de la noche para este redactor.

Tan absorto estaba con esta canción que no me di cuenta hasta la siguiente de que los instrumentos no sonaban demasiado bien a la vuelta del descanso. Como si se hubieran desafinado. Tampoco sé si el resto se daría cuenta de ello, porque "la siguiente" fue "El Guardián de Troya", con la que el respetable volvió a enloquecer entre gritos y saltos.

Como uno ya está resabiado, esperaba con interés el final de ese tema. Si lo conocéis, sabréis que al final hay un agudo de los que hacen época. Habitualmente, los cantantes que no se ven capaces (o que directamente son poco arriesgados) utilizan trucos como ceder el micro al público, alejárselo de la boca para que no se oiga, sacarse una voz gutural de la manga para dar un efecto "molón"... Cualquier cosa con tal de no quedar en evidencia.

Pues tranquilos todos los que vayáis a alguno de sus próximos conciertos, porque como el señor García se encuentre siquiera a la mitad del rendimiento demostrado anoche no solo no quedará en evidencia, sino que cerrará las bocas de más de uno.

Los que no cerraron la boca fueron los espontáneos que dedicaron algunos agudos improvisados, y a los que el cantante de WarCry felicitó.

A falta de un único tema para el final, todas las almas allí reunidas se hicieron una al grito de "¡TRONO DEL METAL!".

No sé qué sentirían los componentes de la banda al ver a tanta gente, tantos fans, suplicando por escuchar ese gran éxito del que fuera su primer disco, pero no debió ser fácil para Víctor decir que no con la cabeza mientras sonaban las primeras notas de "Capitán Lawrence".

Era la última, había que darlo todo. Nosotros lo hicimos, y, sin lugar a dudas, ellos también. Especialmente un Roberto García que se aferraba enérgicamente al bajo con el pecho descubierto, tal y como subió para el bis. Pese a mantenerse bastante fijo en su puesto, a diferencia de Víctor y Pablo, nadie puede decir que la actuación de Roberto fuera estática. No hay más que ver el movimiento de sus greñas para darse cuenta de la potencia que aporta a los directos.

Por desgracia, debido a lo complicado de su posición (y de la mía), es de Rafael Yugueros del que menos puedo hablar, aunque su labor a las baquetas fue impecablemente correcta.

Una vez acabada este corte de "El Sello de los Tiempos", la banda se desató por completo. Hasta Santi dejó su teclado para coger las baquetas y aporrear los platos desde el lado anterior de la batería, mientras Rafa seguía con el bombo y otros parches. De regalo, Pablo nos ofreció una sorpresita final muy breve pero que hará las delicias de todo aquel que se considere "friki", aunque no voy a desvelarlo, para que podáis disfrutarlo de nuevas al igual que lo hicimos nosotros. Todo ello, y mucho más, fue grabado para el futuro DVD. ¡Permaneced atentos!

Finalmente, tras el saludo de rigor, la banda nos invitó a sonreír para fotografiarse junto a nosotros desde el escenario.

En definitiva, un concierto que nos dejó con un sabor de boca inmejorable, a pesar de la gran ausencia que supone no incluir ningún tema de su primer lanzamiento. Si esta era la primera de sus "pruebas" de cara a la fecha madrileña, desde luego el resultado final será espectacular.

Nos encontramos ante unos WarCry dinámicos, con las pilas cargadas, que disfrutan y hacen disfrutar con lo que hacen. Esperad complicidad, mucho movimiento, multitud de juegos (entre ellos y con su público), y sobre todo una descarga de heavy metal de calidad superlativa.

 

Setlist:
01. Alma de Conquistador
02. Alejandro
03. Anticristo
04. La Muerte de un Sueño
05. Contra el Viento
06. La Carta del Adiós
07. Coraje
08. Aire
09. Recuérdalo
10. Amistad
11. Tu recuerdo me bastará
12. Nuevo Mundo
13. Devorando el corazón
14. La Vieja Guardia
15. Cobarde
16. Un poco de fe
17. Tú mismo
18. Ardo por dentro
19. Espíritu de Amor
20. Libre como el viento

- Bis -

21. La vida en un beso
22. El Guardián de Troya
23. Capitán Lawrence

 

Desde aquí queremos agradecer la paciencia y comprensión de ese "compañero de fila" que aguantó nuestra cámara en alto durante todo el concierto, así como la colaboración
del legítimo propietario del setlist que accedió a colaborar en la realización de esta crónica
(y la de sus amigos, por convencerle).
Gracias también a Carolina Caballero, de Production Manager, ya que 
sin su ayuda y su atención este reportaje no habría sido posible.  

 

Crónica: Capersoli

Fotos y vídeos: Pott

 

 

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